Sálvanos, Señor y Dios nuestro; reúnenos de entre las naciones, para que podamos agradecer tu poder santo y sea nuestra gloria alabarte.
Oremos:
No he recibido ni aprendido de hombre alguno el Evangelio, sino por revelación de Jesucristo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas
Hermanos: Me extraña que tan fácilmente hayan abandonado a quien los llamó a vivir en la gracia de Cristo para pasarse a otro Evangelio. No es que exista otro Evangelio. Lo que pasa es que algunos los perturban
Sal 110, 1-2.7-8.9
Alabemos al Señor de todo corazón.
Doy gracias al Señor de todo corazón en la reunión de los buenos y en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman.
El actúa con verdad y justicia, todas sus leyes son de fiar, estables para siempre y promulgadas con verdad y rectitud.
Envió la redención a su pueblo, confirmó su alianza para siempre; su nombre es santo y digno de respeto; los que así proceden serán siempre alabados.
Aleluya, aleluya.
¿Quién es mi prójimo?
† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, se presentó un doctor de la ley y le preguntó a Jesús, para ponerlo a prueba:
Acepta, Señor, estos dones que te presentamos en señal de sumisión a ti, y conviértelos en el sacramento de nuestra redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Jesús, buen samaritano
En verdad es justo darte gracias, y deber nuestro alabarte, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, en todos los momentos y circunstancias de la vida, en la salud y en la enfermedad, en el sufrimiento y en el gozo, por tu siervo, Jesús, nuestro Redentor.
Ven, Señor, en ayuda de tu siervo y sálvame por tu misericordia. Que no me arrepienta nunca de haberte invocado.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Concédenos, Señor Dios nuestro, amarte con todo el corazón y, con el mismo amor, amar a nuestros prójimos.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
1, 6-12
tratando de cambiar el Evangelio de Cristo.
Pero, sépanlo bien: si alguien -yo mismo o un ángel del cielo- les predica un Evangelio distinto del que les hemos predicado, que sea maldito. Le he dicho y lo repito: si alguno les predica un Evangelio distinto del que han recibido, ¡que sea maldito!
Porque, vamos a ver: ¿busco yo ahora el favor de los hombres o el de Dios? ¿Trato acaso de agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, no sería servidor de Cristo.
Quiero que sepan, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí no es una invención humana, pues no lo recibí ni lo aprendí de ningún hombre; Jesucristo es quien me lo ha revelado.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Alabemos al Señor de todo corazón.
Alabemos al Señor de todo corazón.
Alabemos al Señor de todo corazón.Aclamación antes del Evangelio
Les doy un mandamiento nuevo dice el Señor, que se amen los unos a los otros como yo los he amado.
Aleluya.Evangelio
10, 25-37
"Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna?"
Jesús le dijo:
"¿Qué está escrito en la ley?, ¿qué lees en ella?"
El doctor de la ley contestó:
"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu ser.Y a tu prójimo como a ti mismo".
Jesús le dijo:
"Has contestado bien. Haz eso y vivirás".
El doctor de la ley, queriendo justificarse, preguntó a Jesús:
"¿Y quién es mi prójimo?"
Jesús le dijo:
"Un hombre bajaba por el camino de Jerusalén a Jericó y cayó en manos de unos ladrones, los cuales le robaron, lo hirieron y lo dejaron medio muerto. Sucedió que por el mismo camino bajaba un sacerdote, el cual lo vio y pasó de largo. De igual modo un levita que pasó por allí, al verlo, pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje, al verlo, se compadeció de él, se le acercó, ungió sus heridas con aceite y vino y se las vendó; luego lo puso sobre su cabalgadura, lo llevó a un mesón y cuidó de él. Al día siguiente sacó dos denarios, se los dio al mesonero y le dijo:
"Cuida de él, y lo que gastes de más te lo pagaré a mi regreso".
¿Cuál de los tres te parece
que se portó como prójimo del que fue asaltado por los ladrones?"
El doctor de la ley respondió:
"El que tuvo compasión de él".
Entonces Jesús le dijo:
"Anda y haz tú lo mismo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Amén.Prefacio
Porque él, en su vida terrena, pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el mal.
También hoy, como buen samaritano, se acerca a todo hombre que sufre en su cuerpo o en su espíritu, y cura sus heridas con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza.
Por este don de tu gracia, incluso cuando nos vemos sumergidos en la noche del dolor, vislumbramos la luz pascual en tu Hijo, muerto y resucitado.
Por eso,
unidos a los ángeles y a los santos, cantamos a una voz el himno de tu gloria:
[Misa]Antífona de la Comunión